La elección del vestido de novia es uno de los momentos más emocionantes (y muchas veces, estresantes) en la planificación de una boda. Con opciones desde boutiques exclusivas hasta vestidos de segunda mano, cada vez más novias consideran usar un vestido previamente amado para su gran día. Esta opción no solo tiene ventajas prácticas y económicas, sino que también representa una elección consciente y, en muchos casos, sentimental. Aquí te contamos los pros, los contras y por qué esta decisión sigue siendo algo controvertida para muchas novias.
